15 de enero de 2011

Rec, Play, Stop...

Check, check... grabando, uno, dos.
¿Lado A? ¿Lado B? A is for Action.

"Te voy a contar, aunque no me lo hayas pedido. Tampoco estás obligado a escucharme ¿cierto? y mucho menos a interesarte. Me imagino que no te interesa. A ti nada te interesa. Mucho menos mis cochinos días, pero aquí estás con la cara de sabiondo mirándome las piernas. Está bien, no me molesta, no te incomodes. Tampoco me pongas esa cara cuando comience a hablar de él ¿ajá? que para eso estoy revelando todo. Prometiste que este filme era sólo para tus ojos. No prometiste, abriste la boca y dijiste: lo juro. ¿Pero para qué? Pues supongo que para que te acaricies mientras muevo los labios, y pases la noche fantaseando que hablo de ti. Of course.
Lamento decirte que no es así. Ese momento fue mío y de él. Nadie más pertenece, no metas las narices, okay?
Era tempranito. Salí de casa, y me subí a un taxi. Sentí frío, y pensé: puta madre, mejor me pongo el abrigo porque el chofer tiene medio bigote metido en mi escote y obvio que ya se dió cuenta de que "tengo frío" (if you know what I'm talking about, nipples, nipples, nipples). De mala gana le pago el viaje, abro, me bajo y cierro de un portazo. Ni las gracias, bye-bye.
Me acerco a la casa y toco la puerta. Asoma los ojos en la ventana para asegurarse que soy yo. Me deja pasar, nos damos un beso en la mejilla y me dejo caer en el sillón. Me ofrece agua, café o refresco. Respondo que no es necesario. Me siento como en una visita inesperada de la tía, o la bienvenida nerviosa a una puta. El caso es que no soy ni tía ni puta.
Me preguntó cómo me había ido, ¿que cómo me ha ido?
Siento el vómito verbal que me arde en la garganta, compuesto de un revoltijo de frases y sentimientos que censuro en mi interior.
Me dijo que me echó de menos. Y creerás que en ese momento mis rodillas se volvieron frágiles y temblorosas. Me sonrojé, y le sonreí. Me besó lento. Ya cayó, me dije.
Me quitó el abrigo. En cosa de segundos, me quitó hasta el pasador del cabello. Él fue rápido, vaya que sí. Le salieron manos de no sé dónde diablos, las cuales me cosieron un vestido de dedos, palmas y uñas. Con decirte que se nos olvidó el frío, olvidamos la hora, olvidamos ser discretos y no hacer tanto ruido, olvidamos irnos a la cama. Sí, todo en el sillón. Nuestro orgasmo en un sillón.
Fue perfecto.
¿Lo estás proyectando en la pared y tu mente, verdad? ¿Cuantas veces más repetirás esto?
Regresa la cinta, hazme de nuevo reproducir el momento, rec, play, stop..."

10 comentarios:

  1. Me latió, me latió. Sobre todo la idea de a quien le diriges el texto, que es como un metiche. Pero sentí que el cambio de narrador está forzadón y fuerte...

    jajaj ni me pedite mi opiniónp ero tiendo a hacer eso.
    Deberías tallerear tus textos
    : )

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  2. Jajaja el metiche, el metiche!
    Aprecio tu comentario y tomaré en cuenta tu opinión, mi Afueb.
    Un besototote, espero la estés pasando bonito en Monterrey.

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  3. regresa la cinta. me gusto mucho eso :)

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  4. Re-regresa cinta, Luguito. Me inspiré de una canción, "Rec, Play, Stop" de Vicente Gayo!

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  5. Anónimo1:19 a. m.

    Caiste! Te tragaste tus propias palabras :]

    Imaginate si hubieramos apostado, seria millonario ahora mismo o estaria simplemente revolcandome en mi victoria cual cochino en el lodo xD

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  6. Jajajaja dude!! Luego te pongo al corriente del chisme, no es lo que crees.
    Ah y a la próxima escribe tu nombre, que no te de miedo = )

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  7. Hay continuacion D: me quede picado

    AME LA FOTO
    TE AMO A TI

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  8. Jajaja ¡la tendrá, amorsito!
    Pd. Te quiero y te extraño.

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  9. Anónimo12:06 a. m.

    Wooow! <3 Ademas de una excelente fotografa, escribes muy bien! Que padre Maite! :)

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  10. Anónimo6:42 p. m.

    ¿Identificada? SÍ de nuevo, pero increíblemente 'contenta' de que sea así.

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